jueves, 19 de abril de 2012

Notas de la tertulia del 17-04-2012

La carretera, de Cormac McCarthy

La tarde del martes tuvimos ocasión de comentar la inquietante novela de Cormac McCarthy, La carretera. En esta sesión se notaba que todos tenían muchas ganas de comentarla y la opinión fue unánime: es una lectura que, para bien o para mal, no deja indiferente a nadie.

Comenzamos hablando de los sentimientos contradictorios que provoca esta novela. Se trata de una historia angustiosa, con una ambientación terrible que nos sumerge en una tristeza muy honda, y, a pesar de todo, este libro tiene algo que hace que seamos incapaces de abandonar su lectura, de quedarnos sin saber qué les ocurre a los protagonistas.

Seguimos hablando sobre la gran cantidad de datos que el autor omite en su relato. Desconocemos qué ha sucedido para que la tierra se encuentre en esta situación apocalíptica, el tiempo que llevan los personajes en la situación en la que se encuentran e incluso los nombres de éstos. Todas estas incógnitas produjeron diferentes sensaciones en los lectores: a unos no les importó demasiado, puesto que su imaginación hizo su propia composición de lugar, otros, sin embargo, hubieran preferido que McCarthy completara estos vacíos.

Uno de los aspectos más discutidos fue la verosimilitud del relato. Las discrepancias surgieron principalmente al comentar detalles concretos de la narración y algunos comportamientos del padre y del hijo. El ejemplo más claro fue que para algunos resultaba poco creíble que con el hambre que sufren durante todo el trayecto y la situación tan extrema en la que están, cuando se cruzan con un perro, el padre no decida cazarlo, a pesar de los principios morales que uno pueda tener. Los que no estaban de acuerdo defendieron el papel clave del niño y su influencia en la conducta de su padre.
Y a raíz de esto también se cuestionó la tremenda bondad del pequeño. Cómo era posible que, aún habiendo crecido en un ambiente tan hostil, demostrara tener una actitud tan solidaria y compasiva. Algunos comentaban que nunca podemos predecir cuál puede ser nuestra reacción hacia todo lo que nos ocurre y nos rodea y, además, este aspecto positivo daba un carácter esperanzador a la novela.

Después hablamos sobre la relación tan especial que une a la pareja protagonista. El vínculo tan fuerte que se ha creado entre ellos queda reflejado a la perfección en esos diálogos tan parcos en palabras y tan llenos de significado, donde los silencios dicen mucho más que cualquier conversación. Esto es, sin duda, gracias al estilo tan depurado del autor. La mayoría coincidía en destacar la belleza del texto, en la habilidad de McCarthy para la descripción, sin caer en la repetición, y el uso magistral que hace de la elipsis.

Finalizamos la tertulia hablando de los elementos simbólicos que recorren toda la obra: el propio niño a ojos de su padre, el fuego que decían llevar, las referencias a los buenos y los malos,... Muchos de nosotros no terminamos de comprender el significado de todos estos aspectos. Como tampoco queda claro el final, abierto y ambiguo para la mayoría. Especial mención merece el último y maravilloso párrafo con el que se cierra la novela, calificado por algunos como de pura poesía, y que parece llevar implícito un mensaje ecologista.

En resumen, una novela tremenda, interesante, con un mensaje de lucha y esperanza constante, envuelto en un escenario desolador. Una lectura para la que no hay que buscar un buen momento, hay que zambullirse de golpe y pegarse un atracón.



Sinopsis:

Se trata de la post-apocalíptica historia de un viaje realizado por un padre y su hijo durante varios meses, a través de un paisaje totalmente arrasado. Un cataclismo sin nombre lo ha destruido todo: ciudades, paisajes, civilización y, al parecer, casi toda la vida en la tierra.
Según explicó en una entrevista que concedió a Oprah Winfrey en televisión (en 2007), McCarthy encontró la inspiración para este libro en un viaje que hizo en 2003 a El Paso (Texas) junto a su hijo pequeño. Allí imaginó lo que la ciudad podría llegar a ser en un hipotético futuro y pensó en su hijo. Tomó algunas notas iniciales, pero no volvió a la idea hasta unos años más tarde, durante un viaje a Irlanda. Entonces, la novela surgió con facilidad y se la dedicó a su hijo, John Francis McCarthy.

jueves, 12 de abril de 2012

Cormac McCarthy

Cormac McCarthy nació en 1933 en el estado de Rhode Island, en el seno de una respetable familia de abogados y creció en Knoxville (Tennessee).

Las circunstancias de su biografía se hallan envueltas en la leyenda: no concede entrevistas, se dice que vivió bajo una torre de perforación petrolífera y que en su juventud vivió como un vagabundo.

La publicación en 1992 de Todos los hermosos caballos, ganadora del "National Book Award", lo reveló como uno de los autores con más fuerza de la nueva narrativa norteamericana. Su éxito de crítica y público se vio incrementado con la publicación de En la frontera y Ciudades de la llanura, que completan la llamada Trilogía de la frontera.

Otros títulos destacados de este autor son: El guardián del vergel, Hijo de Dios, La oscuridad exterior, Meridiano de sangre, Suttree, No es país para viejos y La carretera. Ahora acaba de publicar en España su última novela titulada El Sunset Limited.

McCarthy, que cambió su nombre de pila -Charles, como su padre- por el de Cormac como homenaje al legendario rey de Irlanda, Cormac Mc Airt, es considerado un clásico de la narrativa contemporánea. Algunos críticos, como Harold Bloom, lo han catalogado como uno de los mayores novelistas norteamericanos de su tiempo, junto a Thomas Pynchon, Don DeLillo y Philip Roth. Se le ha comparado con autores de la talla de William Faulkner, Herman Melville, Mark Twain y Jim Thompson.


Más información en: 
The Official Web Site of the Cormac McCarthy Society



Programación primavera 2012

En la carretera


Terminamos el curso con una primavera on the road. La carretera se ha convertido en un escenario habitual e imprescindible de la literatura. los autores han recorrido el asfalto con sus personajes para iniciarlos en nuevas experiencias vitales. 


En este ciclo descubriremos dos itinerarios de muy distinta naturaleza:

-17 de abril:   

              La carretera, de Cormac McCarthy

-22 de mayo:
  
              Carreteras secundarias, de Ignacio Martínez de Pisón

miércoles, 14 de marzo de 2012

Notas de la tertulia del 13-03-2012

Madre Volga, de Manu Leguineche

Soleada tarde de tertulia en la que, a pesar de la fecha, superamos nuestras supersticiones comentando la obra de Manu Leguineche que lleva por título “Madre Volga”. Una novela compleja que suscitó una animada charla sobre sus puntos fuertes y sus carencias.

Comenzamos dividiendo el análisis de la novela en dos partes: por un lado el viaje en sí mismo, y por otro, todo lo añadido por el autor sobre Rusia.

Sobre su trayecto a bordo del barco Esenin se comentó que resulta confuso, el itinerario no queda muy claro, incluso algunos no llegaron a comprender si había descendido por el río o si lo había remontado. Todos echamos en falta un buen mapa para seguir la narración.
Gustaron mucho las tres personas con las que el autor comparte su viaje: Igor, Matriona y Lena. Se sirve de estos personajes para introducirnos en todo lo que nos quiere contar sobre el país, y es por esto por lo que algunos tertulianos cuestionaban si estas personas existieron de verdad.

En cuanto a todos los conocimientos aportados por Leguineche sobre este enorme país se dijo que, aunque en algunos momentos llega a abrumar, sin duda resulta muy interesante todo el repaso de la historia de Rusia, sus apuntes etnográficos sobre la sociedad y los pueblos de la ribera del Volga, sus apreciaciones sobre la economía y la política, y, por supuesto, todos los literatos rusos que desfilan por las páginas de este libro.

Se recordaron a modo de ejemplo las escenas más impactantes del libro, como el que habla del canibalismo y la antropofagia en épocas de guerra, pero también las más cómicas. Entre éstas destacaron el momento en el que el autor baila en el barco, y cuando se acerca al camarote de Lena pensando en alguna oportunidad de ligue y resulta que ella sólo quería venderle todo tipo de souvenirs.

Otro de los aspectos que se comentaron fue el estilo del autor. Para muchos algo farragoso mezclando temas y anécdotas, costó habituarse a su lectura, tal vez al texto le falte algo de selección y orden.

Resumiendo, a pesar de que el viaje resulte algo difuso, la impresión de la novela fue buena, abre un ciento de ventanas a la Rusia actual, nos muestra sus problemas, la tremenda historia de este país y podemos apreciar el alma rusa que ya nos adelantaban Tolstoi y sus coetáneos.


Sinopsis:
Manuel Leguineche recorre la turbulenta Rusia del siglo X a bordo del Esenin, siguiendo el curso del volga, el río-historia en el que se creó la nación rusa, que ha visto nacer y desaparecer civilizaciones; río-literatura, río-leyenda interpretado por poetas, músicos de violín y balalaica, compositores de ópera, cineastas o escritores, y recorrido por ladrones, piratas, aventureros, soldados y guerreros.
El viaje por el río más largo de Europa le sirve al autor para contar de forma amena y atractiva la historia de Rusia, enfocada desde sus primeros tiempos tártaros, pasando por los zares, la revolución, la Segunda Guerra Mundial, el estalinismo, los años de Jruschov y la perestroika, hasta las consecuencias del colapso del comunismo en la actualidad; un viaje incomparable por los grandes autores de la literatura rusa: Pushkin, Dostoievski, Tolstói, Chéjov, Gógol, Gorki, Pasternak...

martes, 13 de marzo de 2012

Manu Leguineche

Manu Leguineche, uno de los más prestigiosos y reconocidos corresponsales de guerra que ha dado el periodismo español, nació en 1941 en el pueblo vizcaíno de Arrauzúa.

Comenzó a ejercer la profesión periodística en el semanario Gran Vía de Bilbao. Con tan solo 20 años se desplazó a Argelia para cubrir la independencia del país africano.

El rigor de sus crónicas le llevó, en los años siguientes, a relatar conflictos internacionales como el de India y Pakistán en 1965, la guerra de Vietnam, el conflicto civil en Nicaragüa, la guerra del Líbano y la guerra de Afganistán de los años 80.

También ha ejercido una importante labor como escritor y entre sus obras destacan La Tribu (1980) o Yo pondré la guerra (1992).

Ha recibido cuantiosos galardones como el Premio Nacional de Periodismo en 1980 o el Ortega y Gasset en 1991. Fue obsequiado con la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional en 2007 y actualmente está retirado del periodismo activo.

En abril de 2011 el diario El Norte de Castilla publicó en un comunicado urgente su fallecimiento y la noticia enseguida asaltó Twitter. Afortunadamente, media hora después se desmintió.

martes, 6 de marzo de 2012

Sesión de marzo

Descubriendo Rusia

Desde sus comienzos, Rusia ha sido un país multirracial, formado por una variopinta lista de pueblos indígenas e invasores en lucha constante. Esta mezcla ha dado como resultado una riqueza cultural inigualable que ha seducido a escritores y viajeros, y que todavía hoy pervive a través de sus descendientes.

Los clásicos de la crónica de viajes no podían faltar a su cita literaria con el país de las matrioskas. Paul Theroux, Colin Thubron, Joseph Roth o Manu Leguineche son algunos de los autores que han plasmado en sus diarios sus recorridos, sus sensaciones, y todo aquello que la fina observación les ha provocado.

La novela escogida para esta tertulia es Madre Volga, de Manu Leguineche. Tendremos la oportunidad de comentarla el 13 de marzo a las 18:00 en el Aula 1.

martes, 28 de febrero de 2012

Notas de la tertulia del 21-02-2012

La muerte de Ivan Ilich, de Leon Tolstoi

El segundo encuentro de este trimestre estaba dedicado a La muerte de Ivan Ilich, de Tolstoi. Estuvo menos concurrida que otras veces, sin embargo, fue una sesión con una magia especial debido probablemente al tema central de la novela: la muerte. Si bien no hubo unanimidad, a la gran mayoría les pareció una obra maravillosa.

Comenzamos hablando del protagonista indiscutible, Ivan Ilich. Unos apuntaban que no les había dado ninguna pena el sufrimiento que padece y argumentaban que lo tenía merecido por su carácter ambicioso en cuanto al éxito profesional y su estatus social. Otros, por el contrario, sí habían sentido lástima por la tremenda soledad que transmite y por la actitud que su familia y amigos tienen con él.

En lo que sí estuvimos todos de acuerdo es que el personaje del sirviente que atiende a Ivan Ilich es enternecedor por su dedicación exclusiva más allá de sus obligaciones, su paciencia, su comprensión y su buen hacer.

Después la tertulia quedó centrada, como la novela, en el gran tema de la muerte. Lo comentamos desde dos puntos de vista diferentes, el del enfermo y el de la familia. Se dijo también que sigue siendo algo tabú, de lo que casi no hablamos en casa con nuestros allegados y que en muchos casos no sabemos hacerle frente.

Sobre el estilo del texto señalaron que se lee bastante fácil porque la trama y el lenguaje usado no son complicados. Precisamente en esta sencillez radica su grandeza, y es que a través de esta nouvelle de escasas páginas, el autor nos hace reflexionar sobre la muerte, y, por conscuencia, sobre la vida.

Antes de morir, Tolstoi dejó marcada su última lectura: "La vida es un sueño y la muerte es el despertar. La muerte es el principio de la vida". Esta frase de Michel de Montaigne resume a la perfección el mensaje que el autor nos transmite con esta novela.


Sinopsis: Ivan Ilich es un pequeño burócrata que fue educado en su infancia con las convicciones de poder alcanzar un puesto dentro del gobierno del imperio zarista. Paulatinamente sus ideales se van cumpliendo, pero se dará cuenta de que no ha servido de nada dicho esfuerzo; al llegar cerca de la posición que siempre ha soñado, se encontrará con el dilema de descigrar el signigicado de tanto sacrificio, y de valorar también el malestar reinante en el pequeño entorno familiar que se ha construido. Un día se golpea al reparar unas cortinas y comienza a sentir un dolor que lo aqueja constantemente. Poco a poco, Ivan Ilich irá muriendo, y planteándose el porqué de esa muerte y de esa soledad que lo corroe, a pesar de estar rodeado de personas.